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La música del cine mexicano.

Durante los años cuarenta la industria del cine a nivel mundial sufrió una serie de eventos que cambiaron la forma de crear el 7mo arte. Por ejemplo, después de la Segunda Guerra Mundial  la producción de cine en Estados Unidos se vio afectada por la falta de material, mientras que en Europa estaba totalmente enfocada a a la nueva industria armamentista. 
Muchos países se enfocaron en la realización de películas de guerra, fue entonces que México vio la oportunidad en esta ambiente de crear obras de arte comerciales. Y fue entonces como surgió una nueva generación del directores, actores y también creadores de música que hasta la fecha son considerados iconos de México. 
¿Por qué se le llama Cine de oro? Existen muchas razones, por ejemplo:
  • Durante su periodo (1939- 1959) la industria alcanzó altos niveles de audiencia no sólo en México, también en países de habla hispana. 
  • Surgio algo parecido al Star System que imperaba en Hollywood. Es decir, el cine mexicano tenía como objetivo el “culto al actor” en el que procuraba hacer brillar a sus actores y actrices. 
  • Durante estos años se formaron compañías de producción y también la tan famosa Academia mexicana de artes y ciencias cinematográficas (AMAC)
  • Además, existían diferentes géneros como la fantasía, terror, cine negro (gansters), comedia  y musical. 
Si nos preguntamos en general que películas recordamos muchos diríamos: Nosotros los pobres, esa película que se convirtió en trilogía y que seguramente viene a tu mente por esa canción que dice así.. (leer cantando) “amorcito corazón, yo tengo tentación de un beso”, la gran canción ícono de la cultura popular. 
Y es que sí hablamos de cine mexicano, además de películas de época, nos transportamos a esos musicales protagonizados por Pedro Infante, Jorge Negrete o Antonio Aguilar en el genero ranchero y canciones interpretadas por diferentes personajes compuestas por el gran Agustín Lara o José Alfredo Jiménez, incluso en el género femenino, la grande Consuelo Velazquez. 
Aunque a la epoca de oro del cine mexicano se le reconoce por esos grandes personajes, en esta ocasión queremos reconocer la música, de diferentes géneros que se han inmortalizado en estas cintas.
Cien años: es una canción estilo bolero ranchero, de los compositores mexicanos Rubén Fuentes y Alberto Raúl Cervantes González. La primera interpretación fue la versión grabada por Pedro Infante en 1953 para la película Cuidado con el amor.
Parece que va a llover: De la película ¡ATM! A toda maquina, interpretada por Pedro Infante y Luis Aguilar quienes personificaban a dos aventureros oficiales de transito y compuesta por Antonio Matas en 1947. Esta canción ha sido parte de diferentes cantantes, incluso con otro estilo por el grupo Kumbia Kings. 
A volar joven: En el año 1947 nuestro querido Mario Moreno “Cantinflas” protragonizó la película del mismo título: ¡A volar joven! la música de esta película estuvo a cargo de Gonzalo Curiel.
Allá en el rancho grande: Del mismo nombre, esta película es considerada la cinta mexicana que inició el “cine industrial mexicano” y la “comedia ranchera, protagonizada por Tito Guizar y Esther Fernández en 1935; y tiempo después tuvo una nueva versión con Jorge Negrete.  La canción data del año 1920 para una obra musical.
Qué te ha dado esa mujer: Siendo la continuación de ¡ATM! esta comedia romántica tuvo como compositor a Gilberto Parra Paz quien ganó el premio “Diosa de plata” por esta exitosa canción.
Piel Canela: Desde El trio Los Panchos hasta Natalia Lafourcade y más han sido interpretes de esta tradicional canción. Compuesta por el puertorriqueño Bobby Capo este tema ha sido apreciado por grandes voces mexicanas, Tin tan le dio un toque especial a este tema en el año 1953.
Bolero, ranchero, tropical, tríos, duetos, solistas y muchos compositores son los responsables de que el cine en México tenga características especiales y sea mundialmente reconocido. El catálogo es demasiado extenso, y sin duda no terminaríamos pronto de hablar de él, sin embargo es importante reconocer el valor cultural que nos han dejado.